La importancia de la estética y la decoración en un restaurante

Cuando imaginamos una boda, no solo pensamos en el “sí, quiero” o en el banquete, también visualizamos los espacios, los colores, la decoración y, sobre todo, el ambiente que se respira. Toda esa atmosfera que hace de ese día algo especial parte de la estética del propio restaurante ya que es la primera impresión que reciben los invitados y una parte fundamental de la experiencia de ese día. Por eso, si quieres que tu restaurante de bodas funcione todavía mejor, te animamos a que prestes atención a algo que a menudo se da por hecho: el entorno en el que vas a celebrar uno de los días más importantes de tus comensales.
Una buena decoración crea el ambiente que buscas
Cada boda es diferente, y cada pareja busca transmitir algo especial: elegancia, alegría, cercanía, magia, romanticismo… La decoración del espacio debe ir en sintonía con eso que los novios quieren transmitir como pareja. No se trata de llenar el salón de flores o de poner luces por todas partes, sino de crear una atmósfera que encaje con el estilo de la pareja y que haga sentir cómodos a todos los comensales.
Un restaurante bien cuidado, con rincones pensados para cada momento (el cóctel, la ceremonia, la mesa presidencial, el rincón dulce…) suelen llamar mucho más la atención y suelen marca la diferencia entre una boda correcta y una boda de 10.
No te olvides de la comodidad
Es fácil dejarse llevar por las tendencias si estás pensando en reformar el restaurante, pero cuando hablamos de celebrar un evento como una boda, también hay que pensar en la comodidad. La decoración no solo debe ser bonita, también debe estar bien integrada para no entorpecer el movimiento de los invitados ni el trabajo de tu equipo de camareros y cocineros que no van a parar de moverse en todo el día.
En un restaurante especializado en bodas, como Montecristo, cada elemento de la decoración está pensado para que funcione. Las mesas, las luces, los jardines, las zonas de descanso… todo está diseñado para que los invitados puedan disfrutar del entorno sin complicaciones y para que cada foto salga natural y espectacular. De hecho, con la última reforma que se ha realizado en sus salones, han mejorado la iluminación y la decoración mediante plantas naturales en el techo.
Lo visual también se saborea
Puede parecer exagerado, pero el entorno influye directamente en cómo se disfruta un plato y, es que, comer rodeados de un ambiente cuidado mejora la percepción de los sabores. Un restaurante con una estética bien trabajada convierte el momento del banquete en una experiencia más completa: no solo comemos, también vivimos lo que comemos.
Y no hay que olvidar lo que ocurre en redes sociales: una buena decoración es también un material visual que se comparte, se comenta y se guarda. Los invitados no solo disfrutan el momento, también se llevan a casa (y a Instagram) una imagen que hará que otras parejas quieran celebrar el evento en esos salones.
¿Y qué pasa si llueve o hace mal tiempo?
La estética de un buen restaurante no se limita a los jardines o a las instalaciones y jardines que se utilizan cuando hace sol. Estos espacios deben estar pensados para bodas en todas sus versiones. En interiores, en exteriores, de día, de noche, haga el tiempo que haga. Porque no podemos controlar el clima, pero sí podemos elegir un sitio en el que todo esté preparado para que, pase lo que pase, la boda se celebre con estilo y con comodidad.

15 años de experiencia dedicado al mundo de las reformas integrales y la decoración desde un punto de vista inteligente. Te ayudo a planificar y preparar para mejorar la ejecución de tus proyectos de obra.